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La imagen de un paisaje a la deriva

El Universal,
María Gabriela Fernández
Marzo, 2017

Con la mirada dirigida hacia un entorno que parece mecerse entre las olas y también chocar contra ellas, el artista visual Camilo Barboza desarrolla una obra cargada de resignificaciones. En ella, lo material y lo conceptual se funden para brindar a la audiencia una experiencia poética.

A partir de las 11:00 am de este domingo, el artista marabino presentará en la galería Carmen Araujo Arte, ubicada en la Hacienda La Trinidad, una selección de sus más recientes trabajos como parte de una muestra desarrollada in situ en la que expone sus miradas sobre el paisaje, que, para él, es igual que decir sobre el país.

Los materiales que utiliza Barboza para sus obras han sido hallados por él durante sus travesías. En su mayoría son objetos comunes, como libros o lijas, apropiados por este artista que los reinterpreta, bien sea a partir de valoraciones alternativas de las condiciones inherentes a estos objetos, o a través del diálogo que alcanzan al ser confrontados con otros materiales.

La exposición de Barboza lleva por título Después del mar (Polvo de vidrio), y da continuidad a la muestra individual homónima que este artista presentó el año pasado en el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia (Maczul). Ahora, Barboza no sólo ajusta aquella primera versión a este nuevo espacio, del que también se apropia, sino que añade elementos a partir de las que han sido sus experiencias recientes.

En su serie de collages, interviene, por ejemplo, paisajes extraídos de libros de historia, con fragmentos que halló en talleres mecánicos durante el tiempo en que estuvo residenciado en México. “Las lijas conectan esos paisajes con lo humano, pero también, como eran usadas para limpiar la pintura de los carros, están cargadas de una fuerza en potencia, de la posibilidad de hacer daño, y con ellas intervengo esas escenas casi románticas”, describe.

En la sala, se encuentra también una instalación elaboradas por varias impresiones del mismo ejemplar del catálogo del artista de Cabimas Emerio Dario Lunar, con imágenes de Paolo Gasparini. Abiertos sobre el suelo, uno al lado del otro, evocan el ritmo de las olas.

El video De una onda nace otra onda es proyectado en la sala, al tiempo que se reproduce en loop la obra sonora del artista Rodrigo Urbina, con quien Barboza desarrolla su interés por las formas de arte participativas, al igual que con la curadora Lorena González.

Esta muestra que invita a la contemplación tanto como a la experimentación, deja abierta, a la vez, la idea de un futuro. Ese que, a parecer de Barboza, tal vez pueda ser alcanzado después de las turbulencias. O más bien, después del mar.

Fuente: El Universal

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